Las ramas del árbol suenan
como el susurro en las copas
de aquellos parques asolados
por la temporadade deshojarse
en un acantilado de emociones,
donde alguien muy atolondrado
trata de ver al sol
durante un eclipse
y atraviesa así un vidrio
astillando de espejos florales,
que preguntan sobre si mismos
devenir en qué ahora?
y ojo con cortarse y con las vibraciones bajas
con las que alimentas parásitos dimensionales
como aquellas larvas del bajo astral
que reptan la profundidad de otros planos
el antídoto entonces
es el bálsamo milagroso
refinado de eucaliptus
que desintegra las sombras del escorpión
que posa sobre las caléndulas tendidas.
--2019--